Esta semana ha sido ... una de esas semanas que debía ser genial y que fue genial en varios aspectos, pero tal vez no en los más importantes, como sea mis libros y los resaltadores saben de lo que hablo. Esta semana que paso también aprendí que no me importa nada meterme una aguja para sacarme sangre con tal de que sea en beneficio del conocimiento y del trabajo. Creo que a diferencia de otros (mas no de todos, pues no estaba con todos en ese instante) pienso que sacarse un poco de sangre es realmente nada a lo que nos tocará el próximo ciclo, cuando nos inyectemos unos a otros. Es solo una aguja no? Aunque cuando viene de manos inexpertas existe cierto temor, pero si yo de un médico he recibido la peor inyección de todas no puedo desmerecer el trabajo de un estudiante, además se supone que primero practicaremos en algo no humano para la seguridad de todos, espero yo.
No quiero más semanas como la que paso por muchos motivos, pero algunos momentos divertidos si deben repetirse a diario. Me despido dirigiendo mi respectiva incomodidad a mi para nada querido señor acosador de la semana.
No quiero más semanas como la que paso por muchos motivos, pero algunos momentos divertidos si deben repetirse a diario. Me despido dirigiendo mi respectiva incomodidad a mi para nada querido señor acosador de la semana.
No hay comentarios:
Publicar un comentario